Guía en tu idioma. Ellos lo oyen en el suyo.
Habla al teléfono o a un micrófono de diadema. Los visitantes escanean un código QR, se ponen sus propios auriculares y oyen la visita en su idioma unos segundos detrás de ti, con el texto en pantalla. Sin receptores que repartir, cargar ni recoger.
Empezar una visita →Ver el tutorial completo en YouTube
Para visitas en las que el grupo no habla tu idioma
Rutas a pie, museos, visitas a fábricas, grupos de ciudad.
Receptores que repartir y recoger
Los equipos de radioguía obligan a cargarlos, repartirlos, recogerlos y contarlos, y siempre falta uno.
Ahora: Los visitantes usan los teléfonos y auriculares que ya llevan. Tú les muestras un código QR.
Un grupo que habla otro idioma
Repites cada parada dos veces, o medio grupo espera mientras la otra mitad escucha.
Ahora: Hablas una vez y el grupo oye la traducción en sus auriculares. Un idioma por visita, elegido antes de empezar.
Un intérprete para cada visita
Contratar un intérprete para cada grupo cuesta más de lo que deja la visita.
Ahora: Se cobra por segundo solo mientras la sesión está activa. Detenla en las pausas; los visitantes que esperan en el punto de encuentro no cuestan nada.
Cómo va una visita
Los visitantes escanean un código QR; tú pulsas Iniciar y hablas.
Muestra el código QR
Activa el enlace para oyentes y muestra su código QR en tu teléfono. Es el mismo en tus próximas visitas desde el mismo navegador.
Los visitantes escanean en el punto de encuentro
Abren la página, tocan Escuchar y esperan. Esperar no cuesta nada.
Pulsa Iniciar y habla
Te oyen en su idioma unos segundos después, con el texto también en su pantalla.
Detente en las pausas
Los visitantes se quedan en la página. Pulsa Iniciar de nuevo y la visita sigue en sus teléfonos.
Lo que ves mientras guías
Tus palabras, su traducción y cuántos visitantes están escuchando.
Lo que ven tus visitantes
Una página sencilla en su navegador: la traducción como texto, un botón para oírla, nada que instalar.
Conviene saberlo
- Hasta 20 visitantes por visita, todos oyendo el mismo idioma.
- Los visitantes necesitan datos móviles o wifi, y sus propios auriculares.
- La traducción va unos segundos detrás de ti. Deja una breve pausa después de una frase clave.
- Usa un micrófono cerca de la boca: el ruido de la calle dificulta reconocer la voz.
- Los visitantes mantienen la página abierta. Bloquear el teléfono puede pausar el sonido en algunos modelos.
- Una sesión dura hasta dos horas. Inicia otra para una visita más larga.
Cómo se paga
El mismo saldo de pago por uso que la transcripción y el texto a voz. Sin suscripción.
Ver precios →- Se cobra por segundo, solo mientras la sesión está activa
- Los oyentes que esperan en el enlace no cuestan nada
- La app te muestra antes de empezar cuánto dura tu saldo
- Los créditos no caducan
Intérprete en vivo para guías: preguntas
¿Los visitantes necesitan una app?
No. Escanean el código QR y la página se abre en el navegador del teléfono. Sin app, sin cuenta.
¿Y si un visitante llega tarde?
Escanea el mismo código y se une donde va la visita. El texto de lo que se perdió ya está en la página.
¿Puede cada visitante elegir su idioma?
Todavía no. Una visita se traduce a un idioma, el que eliges antes de empezar, y todos los visitantes oyen ese.
¿Funciona al aire libre?
Sí, siempre que tu teléfono y los de los visitantes tengan conexión. Usa un micrófono cerca de la boca para que el tráfico y el viento no tapen tu voz.
¿Cuántos datos móviles gasta un visitante?
Escuchar transmite la voz, así que cuenta con hasta unos 170 MB por hora de habla continua, normalmente menos, porque las pausas no envían nada. Quien esté en roaming puede usar wifi donde lo haya: en el punto de encuentro, en un museo o en una cafetería.
¿Cuántos visitantes pueden escuchar?
Hasta 20 por visita.
¿Cómo se cobra?
Por segundo, de tu saldo de pago por uso, solo mientras la sesión está activa. Los visitantes que esperan en el enlace antes de empezar no cuestan nada.
Tu próxima visita, en el idioma de tus visitantes.
Sin receptores que repartir: los visitantes escuchan en sus propios teléfonos.
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